La vida es una ruleta rusa, nunca sabemos ni cómo, cuándo ni dónde nos tocará la quiebra ni cuando la fortuna. En los momentos en que la vida nos azota una y mil veces con desgracias, pensamos y con acierto que las buenas noticias son siempre para los mismos. Esto es así. Pero a veces la vida nos sorprende con un pequeño guiño, que nos lleva a recuperar la fe, la esperanza, de que le importamos a alguien, de que quizás no esté todo perdido.
¿Será verdad aquél refrán que dice "hasta el final no hay nadie dichoso"?
Felicidades papá, te lo mereces, por todo.....